Te voy a contar algo y me gustaría que lo leyeses hasta el final.
No solo por mí.
POR TI. Por todos. Esto es para todos…
Para mayores, pequeños, medianos…
…Para la vida, para el mundo.
Para todo el que lo lea. Para el que no lo haga ( lo siento por él y los suyos)
Pero para ti especialmente.
Te quiero contar la historia de Adela. Una buena tía, inteligente, guapa y simpática.
Fuimos al mismo cole, aunque a distinta clase.
Todos los profesores la adoraban y los chicos morían por ella, debido a su belleza.
Pero siempre mostraba un rostro serio y preocupado. Era algo que me chirriaba.
¡Joder si lo tenía todo!
¿ Qué es es todo ? Depende.
¿De qué depende? Te lo cuento después.
Adela siempre figuraba como el ejemplo a seguir.
Los profesores se lo refregaban al resto de los alumnos, casi a diario.
Ya sabes, ¡ las comparaciones son odiosas! Y los etiquetados peor.
Los profesores lo han hecho toda la vida, sin ningún tipo de escrúpulos, no todos, pero si muchos.
Dejando una gran marca en el cuerpo de infinidad de alumnos, marcas que más adelante se han convertido en grietas, grietas grandes e irreparables.
El gran René Descartes dijo «pienso, luego existo», separando rotundamente la parte racional de la corporal.
¡Cómo si ambas no se conocieran de nada!
Esa creencia nos ha acompañado durante años, pensando que el cuerpo es simplemente un vehículo, que nos lleva y nos trae.
¡ Haz caso por lo menos a sus testigos luminosos!
A su marcador somático. Pero claro hay que saber leer el manual de instrucciones.
¡Te tienen que enseñar, que acompañar!
Adela tenía todo aquello que una persona podía soñar.
Recursos de todo tipo para llegar allá donde se propusiese.
¿Qué es eso tener todo?
Más adelante te cuento algo.
Terminamos el colegio y le perdí el rastro.
Hace pocos años me llegaron noticias de ella. Terminó una ingeniería y fichó por una multinacional.
Pero no cuajó y tuvo que cambiar de trabajo. Cambió tantas veces que nunca consiguió una estabilidad laboral.
Eso le hizo mella en la autoestima. ¿O su autoestima hizo mella en lo demás ?
¿Qué fue antes el huevo o la gallina?
¡Seguimos!
Lo mismo le ocurrió con sus parejas.
Nada cuajaba, hasta que se casó. Poco después su marido la dejó por otra.
Este golpe la dejó KO, no pudo reponerse.
¿No conoces a personas de este perfil que no te explicas que pese a tener «TODO» no cuajan en nada?
No consiguen estabilizarse en ningún sentido. ¡A ver si eso de tener TODO va a ser otra cosa!
Al parecer Adela era una persona increíble, pero no gestionaba bien sus emociones.
Cualquier daño la podía secuestrar emocionalmente, días e incluso meses.
Cualquier decisión que supusiera algún tipo de reto, le bloqueaba, somatizando en gripes, enfermedades y depresiones.
Cuando se quería levantar, otro «golpe» le noqueaba.
No era capaz de tomar decisiones, el miedo a fallar era totalmente impensable.
El castigo podría ser devastador.
El gran Antonio Damasio llegó para ordenar este desajuste histórico.
Publicando el «Error de Descartes», desmontando la teoría fallida del filósofo francés.
Y a día de hoy, la neurociencia apunta con más fuerza que nunca: El cuerpo y la mente van de la mano.
Y si no tienes coherencia entre estos dos mundos el precio de tu vida puede ser muy caro.
Cómo sería eso de ajustar esos dos mundos. Tus dos mundos, el cuerpo y la mente.
Esto te ayudará a tener una buena gestión emocional, una claridad mental para tomar tus mejores decisiones.
Todo esto repercutirá positivamente en tus relaciones personales, sentimentales y familiares.
Y por supuesto profesionales, donde pasas gran parte de tu vida.
Si estás interesado en trabajar esto, este es tu espacio.
Seguimos.

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