Atento a esto:
Titular que me llama la atención…
«El 63 % de las chicas y el 43 % de los chicos de 15 años se sienten presionados por la escuela».
Hoy traigo dos historias reales que desmontan esa idea de que «sin presión no hay resultados».
La cosa va de deporte…
Una de golf (que no tengo ni idea)
Y otra de fútbol (algo más)
Da igual que te guste, que lo entiendas, lo ames o lo odies. Funciona igual.
Ahí va…
Masters de Augusta, 1996.
Greg Norman, golfista australiano, llega a la última jornada con una ventaja de seis golpes.
(Para que te hagas una idea: seis golpes de ventaja es casi sinónimo de victoria).
La prensa prepara los titulares.
Los fans ya hablan de su regreso al reinado.
Los patrocinadores sonríen.
Todo está preparado para la gloria.
Llega el domingo.
Y con el domingo, la presión.
En cada hoyo, Norman empieza a dudar. El palo, a temblar.
Un golpe demasiado fuerte. Otro demasiado suave.
Un error pequeño que no debería importar…
… pero que abre la puerta al siguiente.
Mientras él se hunde, su rival —Nick Faldo— juega con una serenidad estoica.
Norman pasa de tener todo a favor…
a perderlo todo.
Termina una de las peores vueltas de su carrera en un momento clave.
Faldo le arrebata el título.
Fue una de las mayores derrotas por presión en la historia del deporte.
Ojo a esto:
Segundo caso…
Eurocopa de fútbol de 1992.
Dinamarca no está y muchos jugadores ya están de vacaciones. En la playa, con sus familias…
Cuando reciben una llamada.
La conversación sería algo así como:
«Dime»
«Coge el primer vuelo y vente, que tienes que jugar la Eurocopa.»
«Me pillas en la playa, en la terraza del hotel al sol, con una birra en la mano.»
«Tienes que venir.»
«Llevo muchos días sin entrenar y habré cogido algún kilo.»
«No tenemos presión. No se te ha olvidado jugar al fútbol. A disfrutar y a ver qué sale.»
«Venga, pues nada. Termino la birra y tiro para allá.»
«Chao.»
«Chao.»
(Todo esto en danés, claro).
Dinamarca entra en el torneo a diez días del inicio, tras la expulsión de Yugoslavia por la guerra.
Con una preparación mínima e improvisada.
Sin su mayor estrella: Michael Laudrup, figura del Barça y después del Madrid.
Su objetivo: hacer lo que saben y divertirse. Desapego al resultado.
Llegan a la concentración, entrenan unos días y…
Superan la fase de grupos ante todo pronóstico.
Se plantan en semifinales ante la poderosa Holanda, vigente campeona…
Va todo bien, cuando hay un penalti en contra.
Ya está, se acabó.
Pero lo detiene Schmeichel (portero danés).
Ganan y pasan.
Llegan a la final contra Alemania, campeona de Europa y del mundo en ese periodo…
Haber llegado hasta aquí ya es una victoria. Alemania no es cualquier cosa…
… ¡Pues GANAN!
A veces no falta talento: falta aire.
P.D: ¿Qué crees que ha ocurrido aquí? Puedes dejarlo en comentarios.
P.D: Para mí hay algo clave en los dos casos… pero te lo cuento en otra historia.
Seguimos.

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