El texto de hoy es muy cortito.
Como se dice en el fútbol, cortita y al pie.
Es algo que te puede ayudar en tu vida. Y, sobre todo, a soltar.
Hoy te hablo de uno de los mayores genios de la historia y de un tema desconocido para muchos.
Ahí va…
Albert Einstein casi nunca usaba calcetines. Decía que siempre se le rompían en el mismo sitio, así que decidió prescindir de ellos.
A veces se trata de simplificar, sin más.
¿Para qué?
Para liberar carga mental y poder conseguir esa claridad y ese foco. Que no foca.
Vivimos en un mundo de distracciones, de estímulos, donde no sabes hacia dónde mirar.
Para mí, la primera clave para poner ese foco está en dejar de mirar aquello que no quieres. Fácil. No me creas, compruébalo.
Si quieres desprenderte de todos esos “calcetines” que te molestan; ya sabes… identificar aquello que te genera ruido y bloquearlo. Sin más.
Ejemplo: si las redes solo hacen distraerte y quitarte tiempo, corta. Si las noticias te generan ruido, corta.
Ese es el primer paso.
¿El segundo?
Con el camino despejado de interferencias, toca centrar el tiro.
Pero esto te lo cuento en unos días.
Te adelanto algo: preparo una clase grupal para que puedas dibujar tu objetivo y verlo con claridad.
PD: Solo para mi lista de suscripción.
Feliz año.
Seguimos.

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