Hoy te traigo la séptima clave que considero necesaria en cualquier proceso.
Las otras seis las tienes en las dos últimas historias.
Pero antes te cuento esto…
Las mejores historias nacen de la propia vida.
Y esto que te voy a contar forma parte de la vida.
La tuya, la mía, la de todos.
Por eso te pido que prestes atención…
Que tu cerebro está diseñado para sobrevivir es un hecho.
Que tu necesidad más primaria es ser aceptado y querido es otro hecho.
Y esto es biológico. Es evolución.
Ojo:
Hace años, cuando el ser humano era cazador, salía, cazaba, volvía con su familia y comían.
Hasta ahí, todo normal.
El problema llegaba cuando era expulsado de la tribu.
Era una sentencia.
Su supervivencia se veía seriamente comprometida.
Había peligros reales: animales, otras tribus, aislamiento total.
Ahora vuelve contigo por un momento.
Hemos evolucionado mucho, pero…
Pero.
Pero.
Nuestro cerebro sigue funcionando igual.
Detecta amenazas y te activa.
Aunque esas amenazas hoy no te maten… te condicionan igual.
(La mayoría de veces no son peligros reales para tu vida, pero tu sistema lo vive como si lo fueran).
¿El problema?
Que empiezas a vivir en alerta constante.
Reaccionando en vez de elegir.
Y ahí aparece lo que no ves:
El cerebro crea un “personaje”.
Un personaje que aprende a adaptarse para ser aceptado.
Con la ayuda de tu entorno: familia, amigos, profesores…
¿Para qué?
Para garantizar pertenencia.
Para garantizar supervivencia.
Así de simple.
¿El problema?
Que acabas viviendo para sostener ese personaje.
¿Eres libre?
No del todo.
Porque decides desde el miedo a no encajar.
Por eso:
Quizá dices que sí cuando quieres decir que no.
Quizá necesitas aprobación para sentirte tranquilo.
Quizá repites decisiones que sabes que no te hacen bien.
Y lo más importante:
Quizá no te estás dando cuenta de que no decides tú… decide ese patrón.
Sobrevives, sí.
Pero ahora piensa:
¿Eso te está dando calma real?
…
…
¿Relaciones sanas?
…
…
¿Seguridad interna?
…
…
¿Tranquilidad mental?
…
…
…
Y aquí es donde damos el GIRO.
Esto no se resuelve entendiendo más.
La reflexión puede ser eterna.
Se resuelve viéndolo en ti y ajustándolo.
Por eso, el día 28 de junio vamos a crear un espacio.
Mi compi Sumaya y yo.
Un espacio para hacer algo muy concreto:
Identificar ese personaje en ti.
Ver cómo opera en tu vida real.
Y empezar a ajustarlo desde dentro.
Para que puedas actuar desde la elección, no desde supervivencia.
Y esto cambia todo:
— Dejas de buscar validación constante.
— Empiezas a tolerar el rechazo.
— Y tomas decisiones sin tanto ruido mental.
Y con esto cierro las siete claves.
La séptima:
RESPONSABILIDAD.
No como culpa.
Sino como darte cuenta de algo clave:
ese personaje existe en ti… pero ahora tú decides qué hacer con él.
El resto lo trabajamos el 28 de junio.
Pero solo si decides entrar.
PD: Tienes toda la información de la sesión en la imagen de arriba.
PD2: Plazas limitadas. El grupo se cierra cuando se complete.
PD3: Para reservar la tuya, escríbeme directamente aquí: diegoalel2325@gmail.com.
Seguimos…

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