PUNTO ÓPTIMO

Hoy te traigo una historia que conté hace tiempo,

hace casi un año. 

Hoy la vuelvo a traer. 

El motivo: te lo cuento al final… 

Ahí va.

Gema, mamá de dos críos, con un buen cargo en una multinacional. 

En su cara, una sonrisa permanente.

Trabajadora ejemplar. 

Madre ejemplar. 

Todo ejemplar.

Llegó el día de una reunión importante, tanto para la empresa como para ella. 

No había nada escrito, pero algo le decía que estaba en juego su ascenso.

Podía dejar a los críos con sus padres, pero decide madrugar más. Piensa:

— “Yo puedo hacerlo sola perfectamente.”— “No necesito ayuda.”

Así lo hizo.

Día frío y lluvioso, previo a las fiestas navideñas. 

Conduce su coche, atascado en la carretera que da acceso a la calle de la guardería.

Sus bebés gemelos, en la parte de atrás.

Grita:— “¡Joder!”— “No puedo llegar tarde.”— “Mi jefe no va a confiar nunca más en mí.”

Pero los coches no avanzaban.

Mira varios metros hacia adelante.

Justo un camión de la basura encajonado entre dos coches.

Se escucha a los de la limpieza:

— “¡Por aquí es imposible pasar!”

Desconcierto de todos.

Pitidos que revientan los decibelios.

Y los críos empiezan a llorar desconsoladamente.

Gema mira a un lado: coches.

Al otro: coches.

Imposible dar marcha atrás. Está encerrada.

Un intenso calor sube por su cuerpo.

Dolor de cabeza a la altura de los ojos.

La ansiedad le come por dentro.

Cada llanto de los bebés se clava, en forma de pinchazos, en el pecho, con el corazón golpeando: “pom… pom… pom”.

Sus pensamientos la acorralan:

— “Soy lo peor.”— “¿Cómo puedo llegar tarde el día más importante?”— “Soy una fracasada.”

Por fin pudo llegar a la guardería, donde deja a los bebés con un llanto inconsolable. 

Aunque, por un momento, parecen calmarse.

Por fin respira. 

Siente algo de consuelo.

Acto seguido, se dirige a su trabajo.

Parece que la intensidad del calor en su cuerpo disminuye.

Abre las ventanas y nota el aire fresco que le acaricia la cara.

Llega al parking, se baja y se dirige a las oficinas.

De camino, se encuentra con una compañera de otro departamento.

— “¿Qué tal, Gema?”

— “Mal, no llego a tiempo a la reunión. Mi jefe me va a matar.”

Llega al ascensor justo cuando las puertas se cierran en sus narices.

La impotencia le hace dar una patada a la puerta.

Sube por las escaleras, de dos en dos, hasta el segundo piso.

Cada pisada es una bocanada de aire saliendo de sus pulmones.

Por fin llega a la sala de reuniones. “Buff…”

Aún no ha entrado nadie.

Respira agitada y piensa: “Menos mal… mi jefe me hubiera echado.”

Justo después llega la secretaria:

— “Se retrasa la reunión 15 minutos. El jefe está en un atasco. Podéis aprovechar para tomar un café o echar un cigarro.”

Gema elige lo primero.

Ante su cara de fatiga, una de sus compañeras le ofrece subirle un café.

— “No, yo puedo bajar ahora, gracias.”

Coge un poco de aire y baja a la primera planta, esta vez en ascensor, más relajada.

Llega a la máquina de café.

Echa una moneda de 50 céntimos y elige un “solo largo”.

Mientras espera: 

Su corazón late más relajado. 

Su respiración ya no está tan agitada.

Todo vuelve, poco a poco, a la normalidad.

Piensa: “Bueno, al final no ha sido para tanto. He podido llegar a tiempo.”

El café está listo. 

Sale vapor y un olor a “solo” intenso.

El vaso calentito entre sus manos.

Todo vuelve a la normalidad. Por fin puede respirar tranquila.

Tiene unos minutos para disfrutar del café, cuando…

…

…

…

…se desploma.

A veces no es la vida la que nos derrumba, sino las historias que nos contamos.

Cuando conté esta historia mucha gente me dijo:

“¡Joder, me he visto reflejado en esta chica!”

…

¿Cuánta gente se puede ver reflejada en algo así? 

…

…

Es muy probable que tú también…

…

…

…

¿Tú también?

…

…

…

Entonces, ahora me sale preguntarte…

…

…

¿En qué momento te desconectaste de ti para…

dar paso a la EXIGENCIA? 

…

…

…

¿Qué hay detrás de la autoexigencia? 

…

…

…

¿Cómo afecta a tu vida? 

…

…

…

¿Cómo transformar la exigencia en

 EXCELENCIA? 

…

…

…

Todas estas repuestas y muchas más, el 8 de noviembre en la sesión… 

PUNTO ÓPTIMO 

Y no solo eso…

Una vez estén ahí las respuestas…

y las puedas mirar…

y las puedas tocar…

en ese mismo momento…

…

ya podrás generar cambios …

…

PD: PUNTO ÓPTIMO 

PD: Toda la información la tienes en el cartel de arriba. 

PD: Plazas limitadas. 

PD: Para reservar tu plaza, escribe aquí:

diegoalel2325@gmail.com

sumayamorabet@gmail.com

Seguimos…

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